viernes, 18 de octubre de 2013

Asiento de regularización o como calcular el resultado del ejercicio. Cuenta (129) Resultado del ejercicio.

         La empresa por lo menos una vez al año fiscalmente, o cuantas sean necesarias, normalmente una vez al mes, contablemente, tendrá que hacer el asiento de regularización, es decir conocer el resultado del ejercicio. Este resultado lo vamos a conocer "enfrentando", o dicho de otra manera, por diferencia entre las cuentas del grupo (6) y las cuentas del grupo (7). Las cuentas del grupo (6) son las cuentas de compras y gastos y las cuentas del grupo (7) son las cuentas de ventas e ingresos. Es decir que este asiento lo que va a hacer es la diferencia entre los ingresos y los gastos del ejercicio que vamos a regularizar.

Observación: No tenemos que confundir regularizar o calcular el resultado del ejercicio con cerrar este, son dos cosas distintas y que requieren un tratamiento contable totalmente diferente. El cierre del ejercicio será objeto de otra entrada en este blog, más adelante.

Durante todo el ejercicio, en el transcurso normal de la contabilidad hemos ido contabilizando como gastos y como ingresos aquellas partidas que el plan general de contabilidad nos dice que son así, aunque a veces sabemos que puede haber diferentes criterios, tal y como vimos con la contabilización del material de oficina.
Una vez que hemos pasado a lenguaje contable todos los documentos que tenemos que asentar, incluida la variación de existencias, nos van a quedar una serie de mayores, los de las cuentas del grupo (6), que normalmente presentarán un saldo deudor, y las cuentas del grupo (7) que casi siempre tendrán saldo acreedor, que tenemos que cerrar, es decir UNA VEZ HECHO EL ASIENTO DE REGULARIZACIÓN, TODAS LAS CUENTAS DEL GRUPO (6) Y GRUPO (7), SE QUEDARÁN CON SALDO 0, ES DECIR SALDADAS. Si esto no fuese así algo hemos hecho mal.

Vamos a poner un ejemplo de un libro mayor muy sencillo:



Tal y como hemos dicho la cuenta de compras vemos que tiene un saldo deudor y la cuenta de ventas tiene un saldo acreedor. Ahora procedemos a hacer el asiento de regularización que consiste en lo siguiente:

- Cogemos todas las cuentas del grupo (7), y las ponemos al debe. Mucho ojo con las cuentas (606), (608) y (609), que son cuentas de ingresos y deberemos ponerlas al debe también.

- Cogemos todas las cuentas del grupo (6), y las ponemos al haber. Mucho ojo con las cuentas (706), (708) y (709), que son cuentas de gastos y debemos ponerlas al haber.

- Las cuentas que tengan saldo 0, podemos ponerlas o no, pero es conveniente ponerlas, salvo que la cuenta no haya sido abierta, que entonces no nos da ninguna información. No olvidemos nunca este detalle, estamos hablando de contabilidad y no de matemáticas, en contabilidad un saldo 0 es importante. La contabilidad nos da información y perderíamos esa información sino ponemos cuentas que han tenido movimientos aunque el saldo sea 0.

- Una vez hecho lo anterior, llevamos todas las cuentas del grupo (7) a la cuenta (129)(*), cuenta de Neto, y que nos va a dar el saldo el resultado del ejercicio. La cuenta (129) es llamada resultado del ejercicio.

- Ahora llevamos todas las cuentas del grupo (6) a la cuenta (129) también.

-Una vez hecho este asiento, que se puede hacer en dos asientos o en uno solo, si lo hacemos en uno solo pondremos la cuenta (129) en el debe o haber según sea la suma del debe y el haber, las cuentas del grupo (6) quedarán saldadas y las cuentas del grupo (7) también y hemos traspasado el saldo a la cuenta (129) que quedará con saldo deudor, acreedor o cero.

- Si la cuenta (129) presenta saldo acreedor la empresa ha obtenido beneficios, si la cuenta (129) presenta saldo deudor hemos tenido pérdidas, y si el saldo es cero no hemos ganado ni perdido.




                                                             (129) Rdo del ejercicio 21XX
                                                                    -------------------------------------



En el ejemplo que vemos arriba el debe de la cuenta (129) suma 10.000, y el haber de la cuenta (129) suma 800, esto nos da un saldo deudor de 9.200 € que serán pérdidas en ese ejercicio.




(*)Definición:

Resultados, positivos o negativos, del último ejercicio cerrado, pendientes de aplicación.                                          
Cuentas relacionadas:

121. Resultados negativos de ejercicios anteriores.

Movimientos al Debe

Se cargará:
* Para determinar el resultado del ejercicio, con abono a las cuentas de los grupos 6 y 7 que presenten al final del ejercicio saldo deudor.
* Cuando se aplique el resultado positivo conforme al acuerdo de distribución del resultado, con abono a las cuentas que correspondan.

Movimientos al Haber

Se abonará:
* Para determinar el resultado del ejercicio, con cargo a las cuentas de los grupos 6 y 7 que presenten al final del ejercicio saldo acreedor.
* Por la aplicación del resultado negativo, con cargo a la cuenta 121.


lunes, 16 de septiembre de 2013

Como contabilizar las facturas recibidas de los profesionales

Muchas veces la empresa contrata con profesionales externos a ella, para realizar determinados trabajos a la empresa que son esporádicos, es decir que no tienen una continuidad, o que aún teniéndola no están contratados laboralmente por esta. En el PGC hay una cuenta que es la (623) Servicios de profesionales independientes en la cual hay que contabilizar el gasto en el que la empresa incurre para pagar los servicios de estos profesionales ( abogados, arquitectos, notarios... etc  ).

Cuando estos profesionales nos entregan una factura por sus servicios nos van a facturar sus honorarios y además deben incluir el IVA, por supuesto, y una retención que nosotros le tenemos que hacer por sus servicios y que tendremos que ingresar en hacienda por medio del modelo 111 ( ojo, esto es una novedad antes era el modelo 110). Al ser un servicio lo que nos prestan debemos utilizar la cuenta (410) Acreedores por prestación de servicios, para reflejar el pasivo, es decir la obligación de pago que tenemos con estos profesionales, y además la parte que le retenemos y que tendremos que ingresar en hacienda, irá a una subcuenta (4751) H.P. acreedora por retenciones practicadas. Otra cuenta a utilizar será la (472) H.P. Iva soportado, por el iva que tenemos que pagar al profesional por sus servicios.

Vamos a poner cada una de las definiciones de estas cuentas tal y como el propio plan general de contabilidad las describe y a continuación  haremos los asientos contables necesarios para reflejar la contabilización de dicha factura.

(623) Importe que se satisface a los profesionales por los servicios prestados a la empresa. Comprende los honorarios de economistas, abogados, auditores, notarios, etc., así como las comisiones de agentes mediadores independientes.

(410) Deudas con suministradores de servicios que no tienen la condición estricta de proveedores.
Figurará en el pasivo corriente del balance.
4100 Acreedores por prestación de servicios (euros)
4104 Acreedores por prestación de servicios (moneda extranjera)
4109 Acreedores por prestación de servicios, facturas pendientes de recibir o de formalizar.

(472) IVA devengado con motivo de la adquisición de bienes y servicios y de otras operaciones comprendidas en el texto legal, que tenga carácter deducible.

(475) Tributos a favor de las Administraciones Públicas, pendientes de pago, tanto si la empresa es contribuyente como si es sustituto del mismo o retenedor.
4750 Hacienda pública acreedora por IVA
4751 Hacienda pública acreedora por retenciones practicadas
4752 Hacienda pública acreedora por impuesto de sociedades
4758 Hacienda pública acreedora por subvenciones a reintegrar


Ahora vamos a poner un ejemplo de una factura que recibimos de nuestro abogado de 5.000 €, más su correspondiente iva 21% y una retención del 21%, tal y como dice la norma

- Desde el 1 de septiembre de 2012 hasta el 31 de diciembre de 2013 el 21 %.
- Desde el 1 de enero de 2014 el 19%.


Por lo tanto haremos lo siguiente:

             5.000            (623) Serv. de profesionales independientes
             1.050            (472) H.P. Iva soportado
                                                        a          (410) Acred. por prestación servicios           5.000
                                                        a          (4751) H.P. acreed. por retenciones practicadas  1.050


Posteriormente una vez pagada dicha factura haremos:


            5.000    (410) Acred. por prestación de servicios
                                                                                     a            (572) Bancos      5.000

Con este último asiento queda saldada la cuenta (410)

Y posteriormente cuando toque hacer el modelo 111 haremos:

                                1.050    (4751) H.P. acreed. por retenciones practicadas
                                                                                     a            (572) Bancos     1.050


Con este asiento queda saldada la cuenta (4751), al finalizar el año hay que enviar a estos profesionales un certificado de retenciones donde conste la retribución bruta, el líquido percibido y las cantidades retenidas.

espero que os haya ayudado.

Dejo un ejemplo de una factura, aunque lleva el iva y la retención antigua.






martes, 30 de julio de 2013

Conceptos contables ( II ) Formato general

Para poner un concepto claramente y que después tenga utilidad informativa tenemos que referirnos a que situación ha hecho que hagamos el asiento y que puede suponer una alteración patrimonial.

Es decir, nos tendremos que referir a:

- Documento que genera el asiento ( factura, nómina, TC...)
- Número o fecha del documento
- A quien le hacemos o quien nos hace el documento
- Otras situaciones que se puedan dar no referidas anteriormente


1. Documento que general el asiento.

Los asientos se van a realizar a partir de los documentos que los generan, es decir, una factura, una nómina, un cheque, un extracto bancario... etc

Por lo tanto haremos referencia a ese documento, por lo general utilizando su abreviatura.

Ej. Fra 101 ( hace referencia a la factura número 101 )

2. Número o fecha del documento.

La mayor parte de los documentos tienen un número o una fecha, aunque hay otros que no lo tienen como por ejemplo los TC. En el caso de que el documento tenga un número, como por ejemplo una factura, añadiremos ese número para no sólo hacer referencia a que documento lo genera sino también entre los montones de papeles que tendremos, cuál es concretamente. Para ello ver el ejemplo anterior.
En ese ejemplo el documento que ha generado el asiento ha sido una factura, pero además de ser una factura ha sido la factura 101.

En los documentos que no tengan número pondremos la fecha.

La fecha no es tan importante cuando llevamos una contabilidad informatizada, ya que el ordenador se encargará de ponerla y nos saldrá a la izquierda del asiento normalmente.

3. A quien hacemos o quien nos hace el documento.

No es lo mismo que la factura la emitamos nosotros, es decir que nos la tengan que pagar, que la factura la emita un proveedor y se la tengamos que pagar, por lo tanto sobre todo en este último caso es muy importante poner de que proveedor, o acreedor se trata. En el caso de que se trate de una nómina pues también será muy importante poner a que trabajador le estamos pagando esa nómina. O por ejemplo si pagamos el móvil y la empresa tiene varios contratos que móvil es el que estamos pagando y que mes.

Ejemplo: Fra 435 López

Como vemos en este último ejemplo hemos puesto el documento que genera el asiento, el número de factura y quien nos hace o a quien le hacemos la factura.

Es normal también que las facturas tengan muchos números o números y letras, en ese caso pondremos sólo los tres últimos.

Bueno, lo más importante de todo esto es que los conceptos nos van a permitir detectar errores contables que pueden ser bastante frecuentes a la hora de contabilizar los diferentes documentos que hay en una empresa, sobre todo cuando estos documentos son muy variados y son muchos.



La manera normalmente de detectar todos estos errores es llevar un control de los mayores, como ya dije en otra entrada, el libro mayor tal y como está en el Código de Comercio, no es obligatorio, pero pobre del contable que no lleve uno.

Ejemplo de un mayor:



Como podemos observar de un vistazo, hay algo raro en este mayor, y es que hay una factura concretamente la 562 que pone Martinez, cuando el mayor es de Jose López, eso es debido sin duda a un error, que bien puede ser a la hora de escribir que hayamos cambiado Martínez por López, o bien que hemos contabilizado la factura en la cuenta que no corresponde. Sin el concepto hubiera sido imposible detectar este error que es bastante común.
Pueden detectarse otros errores como poner al debe lo es al haber y poner al haber lo que es del debe, y eso también se ve rápidamente en los mayores, como por ejemplo si vemos la cuenta 570 con saldo acreedor es que algo raro pasa.

Evidentemente los errores conceptuales solo se pueden subsanar estudiando contabilidad.

Buen provecho...







domingo, 21 de julio de 2013

Conceptos contables ( I ) Utilidad, análisis y razonamiento general.

Normalmente para aprender contabilidad se suele utilizar lápiz y papel para llevarla a cabo, nos equivocamos borramos y nos volvemos a equivocar. Pero hay una cosa que poca gente o según mi experiencia nadie tiene en cuenta, y es especialmente interesante si queremos llevar una contabilidad que nos conduzca a medir correctamente el patrimonio empresarial. Esta "cosa" a la que me refería antes son los conceptos en los asientos contables, imprescindibles si queremos llevar una contabilidad ordenada e informatizada, ya que aunque se aprenda, tal y como apuntaba antes, en lápiz y papel es en un ordenador donde casi siempre se suele llevar a cabo los apuntes contables, y no podemos dejar de poner los conceptos en los asientos.

Normalmente cuando aprendemos los asientos sobre papel lo hacemos así: (sencillo ejemplo)


                                              1000 (570) Caja, euros

                                                                                 @     (572) Bancos   1000

Como todos sabemos esto significa que se ha sacado dinero de la cuenta corriente del banco y se ha ingresado en la caja de la empresa, 1000 euros.
Lo que este asiento no nos dice es de que banco se ha sacado el dinero, la empresa puede trabajar con varios bancos, ni tampoco dice nada de la cuenta corriente de la que ha sacado el dinero, ya que la empresa también puede tener varias cuentas corrientes en un mismo banco. Pero además el asiento tampoco nos da información acerca de porqué se ha sacado el dinero, es decir para que hemos sacado dinero del banco, para pagar una factura, una nómina, para comprar material de oficina... etc

A todo esto me refería antes, una vez que se ha aprendido la contabilidad sobre el papel hay que aprender a hacerla con un programa informático y ahí es donde es absolutamente necesario el desglose de las cuentas y los conceptos, para que tengamos toda la información posible sobre el asiento y posteriormente podamos consultar la contabilidad y nos de la información correcta sobre la situación financiera, el patrimonio empresarial y los resultados de la empresa.

En un programa informático normalmente vamos a tener algo como esto:



Como vemos por un lado tenemos las subcuentas ( en otra entrada hablaremos del desglose de estas ), por otro lado tenemos el concepto, que es lo que va a definir el asiento, y luego lo que ya conocemos, el debe y el haber, donde pondremos los importes correspondientes.
Definen el asiento: resumimos en unas pocas palabras, números y abreviaturas el soporte contable que ha originado ese asiento. Explicamos el asiento.
Resumiendo:

- Por medio del concepto definimos el asiento, resumimos en unas pocas palabras, números o abreviaturas el soporte contable que ha originado el asiento ( facturas, nóminas, recibos...), es decir explicamos el asiento.

- Con la introducción clara de conceptos podremos comprobar los mayores de una manera más fiable, más fácil y segura, y además podremos localizar fácilmente los errores en caso de existir estos.





jueves, 30 de mayo de 2013

Tratamiento contable de las existencias ( II ) Métodos de asignación de valor.

Antes de seguir leyendo esta entrada sería bueno que primero vieras la primera parte de la misma, la cual está en el siguiente enlace: Tratamiento contable de las existencias ( I )

      En esta entrada vamos a seguir viendo el tratamiento contable de las existencias. Una de las problemáticas más comunes de estas, es asignarles una valoración, que no sólo sea correcta, sino que esté permitida por el actual PGC.

El plan general contable, actualmente respecto a los métodos de asignación de valor de las existencias dice lo siguiente "Cuando se trate de asignar valor a bienes concretos  que forman parte de un inventario de bienes intercambiables entre sí, se adoptará con carácter general el método del precio medio o coste medio ponderado. El método FIFO es aceptable y puede adoptarse si la empresa lo  considerase más conveniente para su gestión. Se utilizará  un único método de asignación de valor para todas las  existencias que tengan una naturaleza y uso similares.
Cuando se trate de bienes no intercambiables entre sí  o bienes producidos y segregados para un proyecto específico, el valor se asignará identificando el precio o los costes específicamente imputables a cada bien individualmente considerado."


Tal y como taxativamente expresa el PGC, el método general que se tiene que utilizar para dar valor a las existencias es el del precio medio ponderado (PMP), aunque deja una puerta abierta a utilizar el método FIFO (First In First Out). Como consecuencia de lo anterior NO está permitido utilizar otros métodos de valoración de las existencias como por ejemplo el LIFO (Last In First Out), el HIFO (Highest In First Out), el NIFO (Next In First Out)... etc.


Anteriormente ya comentamos, que la única manera posible en una empresa de conocer el valor de las existencias finales era contándolas, es decir haciendo un inventario de estas. La empresa, al menos, una vez en el ejercicio económico deberá hacer un inventario de todo lo que tiene en el almacén, y asignar un valor a estas existencias para conocer la valoración de su almacén, así como para conocer el valor de las existencias finales del ejercicio económico, que coincidirá con el valor de las existencias iniciales del siguiente periodo.

Valor existencias finales año n-1 (inventario) = Valor existencias iniciales año n
Valor existencias finales año n (inventario)    = Valor existencias iniciales año n+1

Toda esta información deberemos tenerla para proceder a realizar el asiento de variación de existencias al final del ejercicio económico, así como para proceder a la regularización contable, para conocer el resultado del ejercicio (129).

Para ver como se calculan los dos métodos de valoración de existencias, vamos a valernos de un ejemplo, que va a ilustrar lo explicado anteriormente.

BLOG, S.L. es una empresa que se dedica a la compraventa de chaquetas de bajo coste.

El día 23 de febrero disponía en su almacén de 600 chaquetas valoradas, según el precio de adquisición, a 12 €/chaqueta.
.
El día 3 de marzo del mismo año adquirió a un proveedor 300 chaquetas más, a un precio de 11,50€/chaqueta.

El 5 de marzo, compra 500 chaquetas más a un precio de compra unitario de 13 €.

El día 1 de abril vendió a unos grandes almacenes 1000 chaquetas.

Vamos a realizar las fichas de almacén según el método PMP y el FIFO, que recordamos son los dos únicos permitidos actualmente por el PGC.



El método del PMP, consiste en hacer un precio medio de las existencias que tenemos en el almacén, y darle valor a las existencias que quedan en el almacén según ese precio medio, es decir:

En el ejemplo anterior tenemos unas existencias iniciales de 600 unidades, posteriormente se compran 300 unidades más el 3 de marzo y el 5 de marzo se compran 500 unidades más, el 1 de abril se venden 1000 unidades. Es decir según nuestra contabilidad y las fichas de almacén deberemos tener en el almacén 400 chaquetas de existencias finales. Para ver si eso es correcto hay que realizar el inventario y ver que no nos han robado ninguna, que ninguna se ha perdido, o que no hay prendas estropeadas. Supongamos que eso no ha ocurrido y que efectivamente después del inventario nuestras existencias finales son 400 chaquetas. Ahora le tendremos que aplicar el PMP, para lo cual primero deberemos calcularlo.

Cálculo del PMP:

[(600*12)+(300*11,50)+(500*13)] / (600+300+500) = 12,25 €

Por lo tanto con el método del PMP, las ventas de 1.000 chaquetas estarán valoradas a un precio medio ponderado de 12,25 €, y las existencias finales serán 400 chaquetas valoradas a 12,25 € cada chaqueta. No hay que confundir el PMP con el precio de venta de las chaquetas, es decir el PVP.

Cálculo del FIFO:

Aqui tenemos unas existencias iniciales de 600, posteriormente una compra de 300 y más tarde se compran 500 más, igual que en el ejemplo anterior. Se hace una venta de 1000 chaquetas.
El FIFO hemos dicho que es first in first out, es decir que lo primero que ha entrado es lo primero que sale.

Luego:

Tendremos que dar de baja las 600 de existencias iniciales y nos quedarían 400 por valorar.
Tendremos que dar de baja las 300 de la primera compra y nos quedarían 100 por valorar.
Tendremos que dar de baja 100 de la segunda compra y nos quedan 400 por valorar.

Dicho de otra manera:

600 unidades a 12 € = 7.200 ----- (400)
300 unidades a 11,50 € = 3.450 ----(100)
100 unidades a 13 € = 1.300 -----
----------------------------------------------
1000 unidades vendidas


1000 unidades vendidas, las primeras 600 valoradas a 12 €, las segundas 300 valoradas a 11,50 €, y las últimas 100 valoradas a 13 €.

Quedan unas existencias finales de 400 unidades valoradas a 13 €, ya que es lo que queda de la última remesa de existencias.

En conclusión, hay una diferencia muy grande entre aplicar un método de valoración de stock u otro método, ya que en el caso del PMP, las existencias finales quedarán valoradas a un precio de 4.900 € (400*12,25 €), y en el caso del FIFO, las existencias finales se valorarán a 5.200 € (400*13).





miércoles, 15 de mayo de 2013

Tratamiento contable de las existencias ( I )

Debido a la mayor amplitud y complejidad que tiene el tratamiento contable de las existencias, vamos a dividir su tratamiento en varias entradas.

El plan general de contabilidad da una definición de lo que son las existencias:

 "Son activos poseídos para ser vendidos en el curso normal de la explotación, en proceso de producción o en forma de materiales o suministros para ser consumidos en el proceso de producción o en la prestación de servicios"

Almacén de existencias de una empresa.
Las existencias se encuentran en el grupo 3 del PGC, que se denomina de esa manera, "Existencias" y comprende los siguientes subgrupos, cada uno de ellos formado por sus cuentas y por sus subcuentas:
  • Mercaderías (subgrupo 30).
  • Materias primas (subgrupo 31).
  • Otros aprovisionamientos (subgrupo 32).
  • Productos en curso (subgrupo 33).
  • Productos semiterminados (subgrupo 34).
  • Productos terminados (subgrupo 35).
  • Subproductos, residuos y materiales recuperados (subgrupo 36).
- Una empresa comercial utilizaría el subgrupo 30, donde incluiríamos las existencias comerciales compuestas por las mercaderías, definidas como "cosas adquiridas por la empresa y destinadas a la venta sin transformación".
- Una empresa industrial trabajaría con los subgrupos 31, 33, 34, 35, 36 y la cuenta 320, donde las existencias serán el resultado de la aplicación de los medios productivos, obteniendo productos terminados, semiterminados, subproductos y residuos.

En la clasificación no se menciona la prestación de servicios, que se pueden considerar como existencias cuando estén en curso al finalizar un ejercicio económico; no obstante, en la definición contenida en la parte 5.ª del PGC 07 de los productos en curso se indica que se integrarán en dicha cuenta los «bienes o servicios que se encuentran en fase de formación o transformación en un centro de actividad al cierre del ejercicio y que no deban registrarse en las cuentas de los subgrupos 34 ó 36».

La regulación de las existencias en el PGC se encuentra recogida en las siguientes partes:

  • Norma de valoración 10.
  • Grupo 3: Existencias.
  • Subgrupo 60: Compras.
  • Subgrupo 70: Ventas.
  • Subgrupos 61 y 71: Variación de existencias.
  • Definición contenida en la parte 5.ª del PGC 07 de los productos en curso
  • Normas de elaboración de las cuentas anuales: Nota 10 de la memoria.
Al margen de la regulación ofrecida por el PGC hay que tener en cuenta la NIC 2 «Existencias» y la NIC 11 «Contratos de construcción».


Una vez visto todo esto, hay que tener mucho cuidado con las existencias, dependiendo de la actividad de la empresa, en una empresa lo que se considera existencias, en otra se considerará inmovilizado. Por ejemplo, en un concesionario de coches los coches serán existencias que están para venderse, pero en una empresa de alquiler de coches, esos mismos coches serán el inmovilizado de la empresa, ya que es con lo que la empresa realiza su actividad principal, y no están disponibles para la venta.

Valoración inicial de las existencias (Norma de valoración 10)

  • - Los bienes y servicios comprendidos en las existencias se valorarán por su coste, ya sea el precio de adquisición o el coste de producción.
  • - Los impuestos indirectos que gravan las existencias sólo se incluirán en el precio de adquisición o coste de producción cuando no sean recuperables directamente de la Hacienda Pública.(Ej. el IVA no deducible)
  • - En las existencias que necesiten un periodo de tiempo superior a un año para estar en condiciones de ser vendidas, se incluirán en el precio de adquisición o coste de producción, los gastos financieros, en los términos previstos en la norma sobre el inmovilizado material.
  • - Los anticipos a proveedores a cuenta de suministros futuros de existencias se valorarán por su coste.
  • - Los débitos por operaciones comerciales se valorarán de acuerdo con lo dispuesto en la norma relativa a  instrumentos financieros.

 Precio de adquisición:


Las existencias se valorarán a su precio de adquisición. El precio de adquisición está formado por la suma de los siguientes conceptos:
Precio de compra del elemento (Importe facturado por el vendedor)


-  Descuentos obtenidos en el momento de la compra


+ Gastos adicionales hasta su venta (transportes, seguros, etc.)


+ Gastos financieros (cuando el periodo de fabricación o producción sea superior a 1 año)

Ejemplo:

La empresa BLOG S.A. dedicada a fabricar zumo, compra 10.000 kg de naranjas para zumo a 1 €/kg, por el transporte le cobran 100 €.

Cálculo del precio de adquisición de las materias primas:

(10.000 * 1) + 100 = 10.100 € total

La contabilización sería de la siguiente manera:

                           10.100 (601) Compra de materias primas
                             2.121 (472) H.P. Iva soportado

                                        @            (400) Proveedores                                          12.100
                                        @            (410) Acreedores por prestación de servicios      21


Coste de producción:

El coste de producción de las existencias está formado por los siguientes conceptos:
Precio de adquisición de las materias primas y otras materias consumibles


+ Costes directos imputables al producto.


+ Costes indirectos correspondientes al periodo de producción que sean imputables en la medida que correspondan al periodo de fabricación y se basen en el nivel de utilización de la capacidad normal de trabajo.


+ Gastos financieros (cuando el periodo de producción es superior a 1 año)


Ejemplo:

La empresa BLOG S.A. dedicada a la fabricación y venta de mesas de oficina compra  2 tableros de madera con un costo de 100 euros cada tablero. También compra cola y tornillería por 5 €. A cada obrero se le paga 20 € por cada mesa que hace. Además se han estimado unos costes indirectos (agua, luz, gas, alquiler, MOI...) de 10 € por mesa. Calcular el costo de producción de cada mesa.

Materias primas:  2 * 100 + 5 € = 205 € / mesa
MOD (mano de obra directa): 20 €/mesa
CI imputables: 10 € / mesa

Total -------------    205 + 20 + 10 = 235 € / mesa coste de producción.

En la contabilización cada uno de estos costes estará contabilizado en sus cuentas correspondientes, es decir, la compra de materias primas en la cuenta (602), la mano de obra en la cuenta (640)... etc

viernes, 3 de mayo de 2013

Amortización de activos. Tratamiento contable.

La amortización la podemos definir como la depreciación de valor que sufren los elementos del activo de la empresa. Dicha depreciación puede estar provocada por tres causas principales:

a) Por el transcurso del tiempo. Por el propio transcurso del tiempo los elementos del activo, pierden valor. Ejemplo: Una furgoneta que la empresa compra y no la utiliza, aunque no la utilice conforme va pasando el tiempo, esa furgoneta tendrá un valor menor de mercado.

b) Por el uso del elemento. El uso que se hace de los elementos del activo, hace que vayan perdiendo valor, por el desgaste físico que van sufriendo. Ejemplo: La furgoneta de antes, se utiliza bastante en la empresa y cuando tiene 3 años lleva 200.000 kilómetros, evidentemente al llevar ese kilometraje habrá perdido más valor que una furgoneta con 3 años y un kilometraje "normal"

c) Por la obsolescencia. Los elementos del activo de la empresa pierden valor al quedarse obsoletos, aunque estén en perfectas condiciones de funcionamiento. Ejemplo: Un ordenador, conforme pasa el tiempo pierde valor, no porque no funcione correctamente, sino porque no se le podrán instalar los últimos programas que haya en ese momento en el mercado.

Evidentemente, cuando ocurra cualquiera de las tres causas antes nombradas y la empresa tenga que hacer frente a la renovación de cualquier elemento del activo, para continuar su actividad productiva, si la empresa no hubiera previsto la pérdida de valor que poco a poco van sufriendo los elementos del activo, quizá no pudiera hacer frente a la renovación de los elementos, y no podrá seguir con su actividad.
Para evitar que la empresa en un momento determinado no pueda hacer frente a dicha renovación, en la contabilidad, se van a ir realizando una serie de asientos que van a representar la pérdida de valor que van a sufrir los elementos del activo. A estos asientos, que normalmente se hacen a final de año, o a final de cada mes, lo vamos a llamar la amortización.

Con las amortizaciones, los costes de hacer una inversión, se van dividiendo entre todos los años de uso de esa inversión. De esta manera cuando llegue el momento de renovar el elemento que se ha depreciado y que ya no sigue funcionando tendremos una especie de "reserva" como una "hucha" para hacer frente a la renovación del elemento, y la empresa no se descapitalizará, que es uno de los riesgos que puede ocurrir, sino reflejamos en la contabilidad esta pérdida de valor.

Las amortizaciones se puede realizar por dos métodos contables:

a) La amortización directa. En la cual se va dando de baja directamente el elemento del activo. Este método actualmente no se utiliza en el PGC.
b) El método indirecto. En el cual se utilizan unas cuentas compensadoras de activo, que aparecerán en el activo del balance de la empresa restando. Este método es el que vamos a utilizar para el ejemplo de abajo, ya que es el método aceptado actualmente.

Para contabilizar la amortización vamos a utilizar las cuentas (680) (681) (682) y (280) (281) (282)


680. Amortización del inmovilizado intangible
681. Amortización del inmovilizado material
682. Amortización de las inversiones inmobiliarias

280. Amortización acumulada del inmovilizado intangible
281. Amortización acumulada del inmovilizado material
282. Amortización acumulada de las inversiones inmobiliarias






Vamos a ver un ejemplo: (prescindimos del IVA por cuestiones prácticas)

(Para realizar este ejemplo, vamos a hacerlo con la amortización lineal, que consiste en dividir el precio de compra menos el valor residual, dividido por el número de años que el elemento vaya a estar en uso) ( Los diferentes métodos de cálculo de las amortizaciones los veremos en otra entrada )

Una empresa compra una máquina que le cuesta 11.000 €, y que tiene un valor residual de 1.000 € ( el valor residual es el precio que nos darán cuando la máquina no funcione, bien por chatarra, por peso... etc ), la duración estimada de la máquina es de 10 años, y al cabo de ese tiempo habrá que renovarla, haciendo frente a la compra de una nueva para que el proceso productivo pueda seguir su curso.


1) Calculamos la amortización anual

(11.000 - 1.000) / 10 = 1.000 €              Tendremos que amortizar 1.000 € al final de cada año.

2)  Realizamos el asiento de compra de la máquina


                                         11.000 (213) Maquinaria

                                                                     @  (173) Proveedores de inmov. a l/p  11.000


3) Al final de año hacemos los asientos de la amortización.


                                              1.000 (68X) Amortización del...

                                                                     @ (28X) Amortización acumulada del...   1.000


Este asiento lo haremos al final de todos los años, y durante 10 años, de esta manera hemos estado metiendo un gasto (6) de 1.000 € todos los años que representa la pérdida de valor que paulatinamente va sufriendo el elemento, al final de los 10 años tendremos una cuenta (28X) con un saldo acreedor por 10.000 €, que junto con el valor residual, podremos abordar la compra de la nueva máquina.


Al ser considerada la amortización un gasto, evidentemente va a afectar a los resultados de la empresa y al impuesto de sociedades, concretamente generando unas diferencias temporarias, según tablas de amortización de hacienda. Pero esto como contables no tiene que condicionarnos, ya que la amortización contable es libre, pero mucho ojo, la amortización fiscal no lo es, existen unas tablas de amortizaciones máximas publicadas por hacienda, y ahí si que tendremos que tener cuidado, al contabilizar el impuesto de sociedades. 

Legislación:

Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades.
Real Decreto 1777/2004, de 30 de julio, por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre Sociedades.